martes, junio 22, 2004

El nacimiento de El circo

El caos de un mundo apocalíptico, donde los ideales y conductas supremas y brillantes de los individuos son castradas y niveladas al de clases intelectuales inferiores un lugar donde no se hace referencia a la conservación del ser humano y su linaje intelectual, donde el hombre sano vital se extingue; el mundo sin duda necesita de Dioses para la plebe. Los grados de razonamiento y determinaran la dirección en la que cada cual se dejara llevar por este deseo; toda sociedad y todo individuo tienen siempre una jerarquía de bienes, por la cual deciden sus actos y juzgan a los ajenos. Sin embargo esta escala de valores esta cambiando continuamente; se llama malos a muchos actos que solo son estúpidos debido a que el nivel de inteligencia de quien decidió realizarlos era muy bajo. Mas aun en cierto sentido, todos los actos son todavía hoy estúpidos, porque será sin duda superado el mas alto nivel que ha podido alcanzar la "inteligencia humana"; cuando entonces se mire hacia atras, todos nuestros actos y juicios resultaran tan limitados e irreflexivos como nos parecen hoy los de los pueblos salvajes y atrasados. Puede que la toma de conciencia de todo esto produzca un hondo dolor, pero existe un consuelo: los sufrimientos son dolores de parto. Cuando se sale de la cueva la segadora luz de la libertad se hace presente, aquel reino de las posibilidades imposibles. El primer paso para saber si la humanidad puede convertirse en sabia, se hace con hombres que son capaces de soportar esta tristeza. El sol de un Nuevo Orden Mundial lanza su primer rayo de luz sobre las montañas mas altas de las almas de estos solitarios, allí se acumulan nubes mas densas que en ninguna otra parte y el contraste de la claridad y oscuridad es mas claro y fuerte. Todo es necesidad dice el nuevo saber, y el conocimiento es el camino que conduce a esa inocencia. Es cierto que en el terreno de la moral todo se remplaza con orden cíclico, que es incierto y que esta en constante fluctuación, pero también es verdad que todo fluye y que todo se dirige a un único fin. Aunque siga actuando el habito hereditario de juzgar, amar y odiar erróneamente, cada vez se ira debilitando por la creciente presión del conocimiento donde se ira implantando insensiblemente un nuevo habito: el de comprender, no el ideal del rebaño, el ver desde lo alto, y dentro de miles de años será talvez lo bastante poderoso para dar a la humanidad la fuerza para producir al hombre sabio, inocente (conciente de su inocencia), de un modo tan regular como hoy produce al hombre necio, injusto, que se siente culpable, es decir su antecedente necesario, no opuesto a aquel. El gran hombre del vulgo esta latente y su ideal le permitira abrirse las puertas y darse la mano el mismo para ayudarse mutuamente sin dependencias de ningun tipo, porque el hombre es uno, no cientos ni miles, solo es uno y este uno no quiere morir como los otros que ya lo están en vida. -Zaratustra Crucificado-